Reflexión: Gracias

Para alguien de mi pasado:

Gracias por no haber estado para mí cuando más te necesitaba a mi lado.

Gracias por no abrazarme esas veces que no quería nada más.

Gracias por no haberme escuchando, cuando lo único que quería era un poco de comprensión.

Gracias por haber minimizado y por haberle quitado importancia a mis sentimientos y pensamientos, diciendo que eran una estupidez.

Gracias por haber estado ocupado y no haber podido prestarme un poco de tu atención, todas esas ocasiones que no podía dejar de llorar y no quería estar sola.

Gracias por haberme hecho sentir, que el estar conmigo suponía un gran esfuerzo de tu parte, que me tenías que tolerar.

Gracias por haberme hecho sentir que no era suficiente, que no era una buena persona.

Gracias por haberte enojado conmigo cada vez que te quería ayudar en tu vida.

Gracias por haberme mentido, engañado con alguien más…

Gracias por haberle dado a ella la importancia que le diste, por haberla puesto primero que a mí. Gracias por haberla puesto en medio de una relación que no se podía sostener.

Gracias por todas las ocasiones que me ignoraste y me hiciste sentir que lo único que hacía era molestar(te).

Gracias por todo eso, y gracias por las muchas otras cosas que hiciste. Eran situaciones que YO tenía que vivir para aprender. Las necesitaba para darme cuenta que jamás en mi vida debo esperar algo de alguien. Aprendí que, al final del día, la única persona que estará para mí soy yo. Y eso está bien porque sé que yo puedo sola, tengo una increíble capacidad de afrontar las situaciones que se me presentan.

Aprendí a que las personas no siempre son buenas, que siempre recurrirán a la crítica cuando no te logran entender. Sé que no puedo permitir que alguien más me haga sentir que mis sentimientos no son válidos, solo por el hecho de que no tiene la capacidad y el nivel adecuado de comprensión.

Gracias, porque aprendí a darme valor, a mí persona, mis pensamientos y sentimientos. Aprendí a ver que no es malo ser sensible. Es una característica que muchas otras personas deberían desarrollar más. Aprendí a ver lo importante que soy, el tipo de persona que he llegado a ser. Aprendí a sentirme suficiente y a no tener la necesidad de alguna vez compararme con alguien más, por la inseguridad que en ocasiones todo aquello conllevaba. Aprendí a ver que nadie tiene por qué tolerarme, ¿por qué habría de hacerlo? Sé quién soy, no soy una persona difícil.

Gracias por haber sido indiferente conmigo. Siempre pensé que lo contrario al amor era el odio, hoy aprendí que lo opuesto al amor es la indiferencia. Gracias, porque ahora sé qué es y qué no es el amor.

Aprendí que, si alguien quiere estar conmigo, que esté…  nadie volverá a hacerme sentir mal una vez más.

 

-E

 

 

 

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There will always be chaos we cannot control. That’s life.

¿Cómo me deshago de un pensamiento?

¿Cómo dejo de pensar en algo que sé que no puedo controlar?

Sé que me desespero con rapidez, pero el ser consciente de ello no ayuda en que deje de serlo.
-B

I’m learning

¿De qué sirve preocuparse por lo que alguien más hizo o dijo? No lo vamos a cambiar. La otra persona no va a cambiar. Solo nos queda reflexionar sobre la forma en que reaccionamos ante las diversas situaciones, ante otras personas. Solo nos queda reflexionar sobre nuestro propio pensamiento.

Y eso me tiene en tranquilidad…

-B

“A veces nos ocurre que personas a las que no conocemos nos inspiran un interés súbito cuando las vemos por primera vez, incluso antes de cruzar una palabra con ellas”.

Dostoyevsky.

Idealización

Quizá el problema, y que debo tomar siempre en cuenta, es mi pensamiento idealizado sobre las situaciones como tal y cómo las pretendo afrontar. No hay una manera exacta, simplemente actuamos de la mejor manera posible que podemos, en base al contexto en que nos encontramos y nuestros recursos internos de afrontamiento… Estoy consciente de ello, pero eso no significa que deje de idealizar situaciones, personas… ¿la emoción del momento?

Quizá el problema, como cierta persona me decía hace algunos meses, es que soy demasiado sensible/sentimental y no puedo controlar bien mis emociones. Tal vez es el hecho de pensar todo un número inimaginable de veces sin poderlo sacar de mi cabeza. 

Quizá el problema es que siempre espero demasiado de las personas, por el simple hecho de que yo espero demasiado de mí, mis demandas personales son bastante altas y no siempre las puedo controlar o satisfacer según la realidad en que nos encontramos. Quizá…




I catch feelings too fast, even though I am aware the other person is not feeling the same way,  I guess… I don’t want to think about it. I do not want to idealize the situation. Let’s see what happens next.  

 

-B