Reflexión: ¿Nos aferramos o somos independientes?

“¿Qué es más sano? ¿Aferrarse ansiosamente a los objetos de amor (personas) por miedo a verlos cambiar en cuanto perdemos el contacto con ellos? ¿O abandonarlos periódicamente, convencidos de que siempre seremos capaces de encontrar otros, o incluso de que encontraremos intacto el afecto de los antiguos si nos apetece volver a ellos tiempo después?”

Ningún extremo será jamás sano. No podemos aferrarnos a las personas y depender emocional o físicamente de alguien más. Pero, piensa tranquilamente, no podemos tampoco adentrarnos a un papel de independencia, supuesta seguridad y autonomía todo el tiempo.

Quizá, solo quizá, culturalmente asociamos a las personas dependientes como personas inestables mentalmente y/o poco maduras; al tiempo que vemos como un ideal a alguien independiente, seguro y completamente autónomo. No, no, no.

Piensa, ¿por qué no?

Como dije, nada en extremo es bueno. Las personas muy independientes confían ciegamente en su propia capacidad y sus propios recursos, exponiéndose así a situaciones arriesgadas que les permiten poner a prueba sus capacidades. Pareciera que no aprecian demasiado a las personas y no dudaran de su propia capacidad para encontrarlos posteriormente si deseen dejarlos en algún momento. Así mismo no dudan en su propia capacidad para abandonarlos y sustituirlos si así les parece.

Es decir, estas personas demasiado “independientes” saben que si dejan a alguien por alguna razón, tienen la certeza de que “obviamente” pueden recuperarle cuando lo deseen, o cuando los necesiten. O bien, piensan que siempre habrá mas personas, más amigos…

Regresemos un poco: los seres humanos somos seres sociales. Nacemos en un primer vínculo afectivo (apego), y estamos destinados a siempre vivir en vínculo con alguien más, es lo que define la salud mental. Tampoco se trata de un vínculo en el que dependamos de alguien más siempre. El equilibrio. Un apego seguro en el que seamos capaces de mantener una intimidad emocional a través del tiempo, a la vez que podemos ser independientes y disfrutar nuestra individualidad. Alejarnos y acercarnos a ese alguien cuando hay dificultades. Comprender que la vida no es perfecta y que hay dificultades. Y que cuando las hay, siempre habrá ese alguien, esa base segura a la cual podemos regresar.

Ni tan cerca, ni tan lejos: ahí te quiero, ahí me quiero.

-Blueberry

25 comentarios sobre “Reflexión: ¿Nos aferramos o somos independientes?

      1. You’re right. It is more than a simple statement but is quite complex. In my simple mind I think of a see-saw and the difficulty of balancing one person on one side with another person on the opposite trying to balance the weight. 🙂

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  1. Me gustó lo que leí. Siendo dependiente emocional me pegó mucho jaja (igual hago terapia hace años) =) Cuando te crían entre extremos es muy difícil encontrar equilibrios (hablo de mi experiencia). Por cierto, el cuatrimestre que viene empiezo Psicología en la UBA (Universidad de Beunos Aires). Saludos! ❤

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  2. your position is very nice!! but i dont know, i tend to disagree a little bit. the balance is necesary but some people know and need live in the extreme way and in the same time in the middle way, is about the decisions, you know! we never can be in the same place and in the same way…

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  3. Me acuerdo de la entrevista a Borges en la que menciona que a su mejor amigo se le olvidó invitarlo a su boda y no por eso se vio acabada esa amistad. Un poco como eso me parece lo que dices: el punto medio, ese de dejar ser a los demás y ser uno mismo, me parece fundamental. Yo veo dos o tres veces al mes a mi mejor amigo, y siempre está la parte de hacer algo que a uno o al otro le guste, juntos (somos diametralmente diferentes), y aún así no parece que la amistad se acabe; justo por eso: un equilibrio.

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  4. Creo que últimamente se ha demonizado mucho la dependencia, sobre todo en el tema de las relaciones de pareja. Parece que enamorarse es entrar en codependencia y ya es algo patológico. A mi me ayudó el libro Maneras de amar: la nueva ciencia del apego adulto. Un apego sano que nos permita amar sin dejar de amarnos a nosotros mismos. Me ha encantado tu forma de explicarlo. Gracias

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  5. Interesante. Ese tema ha sido motivo de reflexión durante una etapa de mi vida. Se atribuye a Buda la frase “en lo que se ve debe estar lo que se ve”, es decir, si amamos, amemos y no mezclemos otras consideraciones que perviertan una relación. Al final, casi todo es una cuestión se enfoque. Seguramente nos sorprenderemos defendiendo como conductas amorosas algo que tiene que ver poco o nada con el amor (más cierto sentido de la propiedad heredadas de modelos patriarcales). Por otro lado, la disyuntiva es parecido a “enfermamos o somos siempre perfectos”, lo primero no es para nada deseable, lo segundo es imposible porque nunca lo fuimos. La independencia, es uno se esos mitos que han construido en Occidente la ilusión de la individualidad. Todos formamos parte de una red y necesitamos en mayor o menor grado de otros u otras, así ha sido desde que nacimos. Me da igual pareja, amigos o conocidos, sen trata del nexo con todo lo que nos rodea y nos supera.

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