Yo prefería ese algo recóndito

“Lo que me atraía no era la belleza cuantificable e impersonal, sino algo más absoluto que se hallaba en el interior. De la misma manera que hay quien ama secretamente los diluvios, los terremotos y los apagones, yo prefería ese algo recóndito que alguien del sexo opuesto emitía hacia mi. A ese algo voy a llamarlo aquí ‘magnetismo’. Una fuerza que te atrae y te absorbe, te guste o no te guste, quieras o no.”

-Murakami

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“De nuestros miedos nacen nuestros corajes, y en nuestras dudas viven nuestras certezas. Los sueños anuncian otra realidad posible, y los delirios otra razón. En los extravíos nos esperan los hallazgos porque es preciso perderse para volver a encontrarse”.

Somos historias en proceso

Quizá algún día logres verlo, ver(te). Tal vez, llegues a darte cuenta de la historia bajo la que vives, la que te contarnos desde niño y lograste creertela, la adoptaste, la hiciste tuya. La transformaste.

¿Qué lugar juegas en esa historia? ¿Eres la víctima siempre incomprendida? ¿El villano? ¿Eres el responsable de todos los sucesos que tienes que remediar?

Las historias se repiten cuando no se logra una conciencia. La satisfacción de la vivencia de tu propia historia depende únicamente de ti y tú percepción. Tu acción ante lo percibido. Es tú historia, tú la escribes y la vives. Si algo no te gusta, detente a preguntar(te) por qué; cámbialo.

Ya sé, ya sé. “¿Cómo?…”

-B

Think

Te vas a convertir en todo lo que un día te dio miedo. Lo que juraste no ser. 

Una parte de ti ya lo es. Pero te negaste a ver, a verte. Y no hay culpa, jamás existió; hay responsabilidad, y esa la encuentras frente al espejo. 

Comparaciones

Quizá no sea que falte algo más. Quizá, sea que sobran cosas, pensamientos, sentimientos.

No nos favorece, pero ahí lo mantenemos. Quizá no sea le negación a soltarlo y dejarlo ir, sino la complejidad de comprender por qué necesitamos o queremos tenerlo ahí, junto a nosotros, de forma increíblemente errónea. Viejos patrones que ya no sirven. Comparaciones. Incertidumbre. Miedos…

 

Entre lo que deseamos y la realidad

Entre lo deseado y lo que la experiencia real nos ofrece, habrá siempre una diferencia, un tramo de insatisfacción. Nunca la realidad colma los deseos como tal. El ser humano, desde el inicio de su vida, se ve confrontado con la frustración en mayor o menor medida, de sus aspiraciones pulsionales, lo que lo obliga a tomar en cuenta e incorporar al principio de realidad. 

La realidad no responde ni se atiene a nuestros deseos narcisistas.. Sin embargo, quizá, solo quizá, en algún momento satisfaga algo más allá de lo que nos encontrábamos esperando. 

 

B