(Auto)confirmamos nuestros más profundos temores

Creemos que somos seres simples y claros: nos dirigimos hacia objetivos determinados que satisfagan nuestras necesidades.

Claro que no, la ambivalencia está ahí, continuamente, disminuyendo o aumentando a ratos. Quizá como síntoma de la sociedad bajo la que crecimos inmersos, quizá como consecuencia de no poder comprender en su plenitud el pensamiento humano y no intentarlo más.

Hacemos todo para alcanzar nuestros más profundos deseos, al tiempo que hacemos hasta lo impensable para (auto)confirmar nuestros más profundos miedos y sospechas.

¿Estás de acuerdo?

-B

Anuncios

Late thoughts

No eran solamente letras ni palabras en un orden determinado. Era un mundo entero, era un intento inimaginable por llegar a una verdad subjetiva. Para soltar. Para seguir.

-B

Microrrelato: El problema nunca son los otros

Los días sin sol y la ligera lluvia lejos al anochecer habían inspirado en los seres humanos a cristalizarse a sí mismos y a liberarse frente a otros desde tiempos inmemorables. Quizá era la nostalgia como tal o el sentimiento de que, si se esperaba con fuerza y nos liberábamos a nosotros mismos, el sol vendría nuevamente, todo comenzaría, mejor y más puro.

Sabia que había llegado a un punto de su vida en el que simplemente ya no podía continuar así. Y aceptarlo le había costado hasta la última fibra de su ser.

-Las cosas ya no pueden seguir así. Llegaste a un límite que ni si quiera puedo imaginar. Ellos no están en tu contra. -le dijo su amiga mientras la miraba como padre protector y madre consternada.

-¿Crees que no lo sé? -Le dijo con un suspiro y con unas mínimas ganas de la derrota- Ellos no tienen el problema, nadie lo tiene. El problema es que todo está en mi, en mi cabeza y mi imaginación. El problema es que no comprendo, no puedo entenderme. Y no conozco otro sentimiento más intenso que la frustración en uno mismo. No se qué hacer con tanto dentro de mi, que lo dirijo a los demás. No, ellos no saben, ellos viven su vida, y mi mente cree que piensan en mi. Nunca es así. Probablemente ni si quiera estén conscientes de mi existencia y yo estoy aquí muriendo en ansiedad y frustración. El problema nunca son los otros, son nuestros pensamientos. Somos nuestro enemigo más grande.

No ignores tu dolor

No ignores tu dolor. Escucha qué te quieren decir, no está ahí sin alguna razón.

No te has prestado suficiente atención en el tiempo pasado. El sufrimiento no es siempre mera coincidencia ni resultado del destino. Es tu niño interno gritando que alguna necesidad no fue satisfecha, que la angustia se endureció y los deseos no llegaron a un objetivo claro.

Tu dolor no es una derrota. Es una oportunidad de reflexión. Una posibilidad nueva.

 

-Blueberry

Cada uno alcanza a ver lo que es capaz de tolerar

“Cada uno alcanza la verdad que es capaz de tolerar”.

… Queremos saber, pero no queremos sentir lo que ello conlleva. Aceptamos la realidad hasta la medida en que creemos que disminuirá nuestra angustia, o nuestro deseo inconsciente, por determinado tiempo. Aceptamos en la medida en que creemos tolerar, no más. Abrir los ojos era más que un acto voluntario.

 

-B

Divagando: para quien lea

Cierra los ojos, cuéntame, ¿por qué te has resignado? La edad no es más que un mero número, efímero e interpretable. Nunca es tarde, si lo piensas hoy, es porque es tú momento perfecto para hacerlo. Yo sé, yo sé, juras que no existen otras opciones, o que ello que estas por aceptar es la única alternativa. No lo es, créeme. Siempre habrá más, mas sueños, mas personas, más oportunidades, más recuerdos.

Acaso, ¿te has resignado porque crees no merecer más? Ninguna, escucha, ninguna de nuestras decisiones en el pasado nos definen. No somos nuestros errores ni todo aquello que no hicimos como nos hubiese gustado. Somos más, somos la suma de ello, todo lo que decidimos hacer con lo que ya fue, nuestros pensamientos, sueños y reflexiones. Defínete, sí, pero no te limites. 

 

-Blueberry.

Y estúpidamente obstinada

Quería ser perfecta.

Perfecta a pesar de comprender la imposibilidad de aquello.

Perfecta bajo un constructo propio,

sorprendentemente más rígido del real. 

Y no había meta, sabía que no lo había.

Pero la mente es necia, irracional, y estúpidamente obstinada.

¿Cómo podría contra algo que estaba tan dentro de su ser que ni siquiera lo lograba advertir?

Quizá, solo quizá, le bastaría con alejarse del espejo,

y sentirse a sí misma, sin más…

 

-B

No estamos aquí para estar solos

No te confundas, querer ser independiente no se refiere únicamente a no tener que acudir a nadie y afrontar y resolver todas las situaciones solo; ser independiente es reconocerse a sí mismo, saber qué es responsabilidad de uno mismo y cuándo es necesario acudir a alguien en quien confiamos por ayuda, aunque sea, para sentirnos escuchados y acompañados ante situaciones sin solución.

-B