Reflexión: No es necesidad altruista

¿Vale la pena aferrarte a algo solo porque, de vez en cuando, te hace sonreír?

Diferenciemos: La vida no es perfecta, las personas no son perfectas, ni cualquier tipo de relación social, ni situaciones. Y esperar alguno de estos en su forma utópica te llevará solo a una profunda decepción contigo mismo, con la vida. Sin embargo, ello no significa que debas estar en en lugar en el cual tengas que estar justificando constantemente lo que te daña continuamente.

Hay errores, y hay reparaciones de éstos. Todos cometemos errores, y siempre se pueden solucionar, en conjunto, con paciencia.  Pero, si el malestar que llevas cargando es más grande que la gratificación, piensa y dime, ¿qué es lo que realmente te hace estar ahí? ¿Será el miedo a lo que considerarías como fracaso al ponerle un fin? ¿Será el miedo de estar solo o sola? ¿O será que crees que la vida y el universo te pusieron en esa situación por causas kármicas?

Ponle el nombre que desees, una relación, un trabajo, una amistad. En ninguna de ellas existe la forma ideal, pero, ¿realmente vale la pena aferrarte a esto solo porque, de vez en cuando, te hace sonreír? ¿Vale la pena 1000 momentos malos, por uno bueno?

Quizá, solo quizá sea necesidad altruista, que no te hace mejor persona. Solo te deja vacío. Quizá, solo quizá, resignación. No lo sé. Y fuese lo que fuese, siempre regresa a ti.

 

-Blueberry

Reflexión: ¿Aprender a soltar?

Decían que «aprender a soltar» sería la clave, que «vivir sin apego» les haría felices y mejores. Pensaron que eso era madurez.

Ignoraron que aprender a sostener es imprescindible cuando vale la pena y que vivir con apego es lo más maduro y saludable mentalmente en un ser humano. El apego seguro no es poseer, es vivir en compañía; somos seres sociales, y estar acompañados y sentir la seguridad de otra persona es una necesidad básica. «Estar con» de forma independiente y aceptando la individualidad de cada uno. Eso.

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-Blueberry

Reflexión: Ser fuerte

Alguien, en algún momento, en algún lugar, dijo que «ser fuerte» era no dejarse vencer por las emociones, no sentir, solo pensar y hacer. La racionalización parecía algo particular del siglo presente, y aquello sonaba tan acertado como creíble… casi.

Pero, ser fuerte se utilizaba casi como sinónimo de «aguantarse», de tragarse las emociones y aparentar frialdad y casi superioridad ante una situación. No, no, no. Así no.

Ser fuerte es reconocernos, con todo lo que ello implica.  Es ver nuestros logros y nuestras derrotas. Es ver nuestras cualidades y limitaciones.  Observar tanto objetiva como intersubjetivamente las circunstancias que nos rodean, pero sobretodo, preguntarnos: ¿Qué de mí influyó para encontrarme en este lugar, con estas personas, ante esta situación y no otra? El contexto en el que vivo no depende de mí, pero, ¿qué parte de mí, me permitió vivir esto, tanto positivo como negativo?

Ser fuerte es aceptarnos, como seres dinámicos y en constante evolución. Como seres vulnerables y resilientes. Aceptarnos con cada emoción y sentimiento que aparezca de por medio, tanto negativo como positivo.

Ser fuerte es mirarse a uno mismo y permitir

se sentir, sentirse.

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-Blueberry

Reflexión: Reescribe tu historia

Llegamos al mundo con una historia previamente establecida, llámalo genética,  epigenética o incluso expectativas de nuestros padres si así te parece. Crecimos, nos convertimos en las historias que nos contaron sobre nosotros mismos, sobre lo que querían o esperaban de nosotros en un futuro.

Nos convertimos en la imagen que nos dijeron que éramos, fueron un espejo que nos trajo a la realidad, al concepto de nosotros mismos.

Pero no hay que olvidar que esta historia no tiene fin aún. Estamos en completa transformación. Reescribe tu historia, desenrédala. Cambia las palabras que te definen.

¿Qué te quieres decir a ti mismo hoy?

-Blueberry

Reflexión: En pareja: No venimos a culpar al otro

Culpar de los problemas a uno solo de los cónyuges es una absurda. Ambos pueden ser responsables, aunque no necesariamente culpables, de una interacción insatisfactoria. A veces, la «víctima» aparentemente inocente emite señales que estimulan reacciones adversas en su compañero.

 

Es muy fácil culpar al otro de la situación adversa en la relación, muy fácil e irremediablemente inmaduro. Despojarnos de nuestra parte de la responsabilidad y mirar solamente al otro, al tiempo que nos sentimos la víctima, jamás garantizará una mejor relación.

Escucha: no hay víctimas, no hay culpables. Hay seres humanos que reaccionan a las acciones del otro, tanto positiva como negativamente.

Es común ver en terapia de pareja a uno de los cónyuges desear de la terapia una unión con el terapeuta, una alianza inconsciente o consciente para sentirse validado y/o  rectificar que es la víctima y por lo tanto el otro debe cambiar irrefutablemente  su conducta para su bienestar y deseos.  Una triada inconsciente en que los pacientes se acercan a la figura de autoridad indiscutible, cual rol paterno, en la espera de que éste dictamine la sentencia: quién está bien, quién está mal, quién merece una represalia, qué harán al respecto ahora.

No, no, no. Una relación no es ver qué hizo el otro, cómo nos dañó o molestó; es también ver qué hicimos nosotros para que el otro despertara dichas conductas.

Duele, y sé que no es fácil, lo sé. Pero es necesario vernos a nosotros mismos dentro de una díada, dentro de la dinámica para comprender la naturaleza de las problemáticas. ¿Qué inspiran mis acciones en el otro? ¿Qué inspiran las acciones del otro en mi?

Hay muchas razones por la cual una relación no funciona, inumerables. Pero puedo decir, de forma increíblemente generalizada, que la hostilidad de uno de los conyuges no nace un día cualquiera, se va formando, poco a poco, con el distanciamiento emocional y físico, con la incomprensión, con la falta de sensibilidad y comunicación, con un exceso de monotonía, con la falta de admiración…

Una infidelidad no nacerá jamás a raíz de la «naturaleza del hombre». Una infidelidad, ya sea física o incluso emocionalmente, es un síntoma de un montón de problemas que jamás fueron abordados en conjunto y paciencia. El síntoma más manifiesto de insatisfacción acumulada. No, incluso en el tema de la infidelidad, uno de los conyuges no tiene la culpa. Los dos son igual de responsables por haber permitido llegar a tal grado.

Uno jamás obrará afectando a su pareja solo «porque sí», obrará así como resultado de un profundo daño. O bien, de un disturbio inconsciente e intrapsíquico más complejo.

Las cosas jamás pasan «porque sí».

El porqué siempre está ahí…

Suena fácil y simplista. Nunca lo es. Siempre hay más.

 

 

-Blueberry

Contrato matrimonial y terapia de pareja. Clifford J. Sager.

 

Divagando: para quien lea

Cierra los ojos, cuéntame, ¿por qué te has resignado? La edad no es más que un mero número, efímero e interpretable. Nunca es tarde, si lo piensas hoy, es porque es tú momento perfecto para hacerlo. Yo sé, yo sé, juras que no existen otras opciones, o que ello que estas por aceptar es la única alternativa. No lo es, créeme. Siempre habrá más, mas sueños, mas personas, más oportunidades, más recuerdos.

Acaso, ¿te has resignado porque crees no merecer más? Ninguna, escucha, ninguna de nuestras decisiones en el pasado nos definen. No somos nuestros errores ni todo aquello que no hicimos como nos hubiese gustado. Somos más, somos la suma de ello, todo lo que decidimos hacer con lo que ya fue, nuestros pensamientos, sueños y reflexiones. Defínete, sí, pero no te limites. 

 

-Blueberry.

Divagando: perdiéndonos en la subjetividad

Es fácil perdernos en las suposiciones, en una falsa y supuesta empatía, en las culpabilizaciones expuestas por una sociedad escindida.

Nos enseñaron a tomar posturas, ¿no es así?  Los buenos y los malos, la perfección y la imperfección. Un ‘deber ser casi irrealizable’. Una sociedad que jamás contó con los puntos medios de una realidad fragmentada a ratos.

Aprendimos a ver acciones y juzgar en base a ello, a tomar posturas y elegir. A señalar. A estigmatizar. A ver sin los ojos del otro.

Quizá, solo quizá, perdiéndonos en la subjetividad y aceptando la diferencia de cada ser, pudiésemos respirar en paz.

 

-Blueberry

Bajo nuestras propias condiciones

Había voluntad para cambiar. Sí que la había. Pero aquello sonaba factible en el sueño e imaginación, y no en una realidad previamente establecida y poco viable de satisfacer  y responder a las verdaderas necesidades.

¿Quién te dijo que aquello que sentías estaba mal, y que aquello que demandabas era un exceso? No, no, no. Estás aquí para sentir(te). Sí, estamos aquí para cambiar, pero no bajo lo estipulado por una sociedad alienada, sino bajo el juicio propio, bajo nuestras propias condiciones.

-Blueberry

La responsabilidad de uno mismo

Las cosas no pasan por algo. No, no, no. Ya no somos niños como para escuchar justificaciones sin valor. No hay destino que nos prepare lo que viene, ni universo que nos enseñe a mejorar. Hacemos en base a nuestra madurez mental y emocional. Lo que nos sucede es debido a lo que (nos) permitimos a nosotros mismos.

Los otros hacen de nosotros hasta el punto en que nosotros permitimos que nos hagan.  Nadie viene a nuestro camino con una misión especial, ni el universo los pone ahí para nosotros, a nuestro servicio. Vienen, porque nosotros permitimos que estén, que no nos beneficie no es problema de ellos, es de nosotros.

Quizá no somos responsables de nuestras circunstancias, pero sí de qué hacemos con ello. Vivimos lo que nos permitimos. Y ese es un peso que no cualquiera es capaz de sobrellevar. La responsabilidad de uno mismo.

 

 

 

¿Qué has pensado al leer esto?

-Blueberry

Nadie es perfecto

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«Nadie es perfecto. Cualquier intento de ser perfecto es por naturaleza un signo de imperfección.»

Peleábamos contra nuestros defectos. Pero aquello solo hacía que creciera dentro de nosotros un sentimiento de vergüenza y culpabilidad.

Solo cuando se llegaba a una verdadera aceptación de aquellos inevitables defectos, crecía en nuestro interior una amabilidad, aceptación y comprensión. Con nosotros mismos, con el mundo a nuestro alrededor…

 

-B