¿Qué somos nosotros?

“Pero, ¿qué somos nosotros? Todo lo bueno y lo malo que hemos pasado desde los primeros días; todo lo que hemos recibido del mundo externo, y sentido en el mundo interno; experiencias felices y desdichadas, vínculos con la gente, actividades, intereses y pensamientos de todo tipo, es decir, todo lo que hemos vivido forma parte de nosotros y constituye nuestra personalidad.”

-Melanie Klein.

Hoy es un día más feliz

Hoy estoy un poco más feliz, más contenta, más satisfecha. ¿Por qué? Porque creo en mí misma, porque me conozco, porque creo que tengo las habilidades adecuadas (quizá aún me faltan más), para afrontar las circunstancias que me rodean.

Creo firmemente que cuando te conoces a la perfección a ti mismo (y llegar a esto toma demasiado tiempo, aún sigo en ese proceso), cuando tienes presente todo lo que eres, y lo que no eres, puedes ser capaz de ver el mundo con mayor claridad. Puedes diferenciar los conflictos del mundo externo y no dejar que estos te afecten. Hay veces, y a mí me ha pasado muchas veces, que nos vamos a rodear con personas con no han sabido manejar sus conflictos internos, y que por esa razón, y mediante una dinámica inconsciente, esa persona te hará experimentar sentimiento negativos, como una forma de proyección de sus inseguridades. Pero si realmente te conoces, sabrás que eso que la otra persona te hace sentir, no es tuyo, y no tiene nada que ver contigo, es todo de la otra persona. 

Creo ciegamente que es necesario reconocer nuestras propias emociones y sentimientos, pero también es saludable reconocer cuáles son realmente de nosotros, y cuáles son sentimientos y emociones que otras personas nos han “metido” o “infundido”. Vamos a dar validez a todo esto.

Hoy es un día más feliz. Estoy tranquila.

B

A alguien que no leerá esto

Disculpa lo largo de esto…

Nunca quise escribir sobre él, porque suponía que eso haría en mí tener una expectativa… y no podía pensar en algo que me hiciera sentir más miedo que tener una expectativa sobre alguien, para que al final no pase nada. Y exactamente eso ha sucedido.

Pretendo que esto sea como un cierre, así que escribiré cómo sucedió todo, desde mi percepción obviamente; para finalmente no volver a escribir más sobre el tema… Maybe it won’t make much sense, as I’m crying while I write this. (Just to let this thing go).

Lo conocí hace algunos meses, bajo las peores circunstancias, en las cuales jamás creí llegar a conocer a alguien. Fue en un antro una noche. Y no me refiero a eso. Jamás voy a antros, no me gusta. Tampoco había hablado jamás con algún hombre en un antro. Tengo la idea de que todos los hombres, o la mayoría, van a antros a embriagarse y ver con quien pueden lograr hablar para terminar la noche teniendo sexo. Odio eso. En fin. Podría escribir muchísimas cosas que pienso sobre esa noche. Recuerdo que lo ví y me pareció súper guapo. Después de un rato se acercó él a hablarme. Hablamos un rato. Recuerdo que pensé en ese momento, que si no lo besaba, me iba a arrepentir demasiado. Sí, nos besamos, fui con él a su depa, pero después de un rato le dije que mejor me iba. Creo que suena increíblemente tonto, pero lo que más me sorprendió esa noche, fue que al final, cuando me estaba pidiendo que no me fuera y que me quedara con él, me abrazó. Para mí los abrazos son… no sé, me encantan. (Sueno como una niña chiquita de unos 10 años increíblemente estúpida, ya sé).

Pensé que después de eso él jamás me hablaría, estaba segura de eso, ¿por qué quisiera él hablarme? Así que un día le hable yo (ya sé, terrible)… Nos vimos hasta días después. Yo estaba en una fiesta, eran como las 2 de la madrugada y me habló. Sabía que estaba ebrio, igual que yo. Esa noche se quedó en mi depa por primera vez. A la mañana siguiente se fue temprano. No puedo olvidar que cuando se fue regresé a mi cuarto y juro que en ese momento comencé temblar. Me sentí la peor persona en el universo. ¿Por qué? Porque en ese momento yo tenía novio, estábamos en un break, pero técnicamente la “relación” seguía (esa es a la circunstancia a la que me refería anteriormente). Le hablé a mi mejor amiga y tuve que estar al teléfono como dos horas, hasta que me ayudó a calmarme, porque no dejaba de llorar. Después le marqué a mi psicóloga (jamás le había hablado, se supone que solo se habla por teléfono cuando es una emergencia). Jamás creí que algún día me iba a encontrar bajo esas circunstancias. Por supuesto que pensé que él jamás me iba a volver a hablar…

Pero entonces pasaron las semanas y algunos meses, (por supuesto que para esto ya había terminado mi relación anterior, era terrible) ¿en qué momento había ocurrido todo tan rápido? De pronto salíamos casi todos los jueves y los fines de semana. No hablábamos todos los días, pero no le di importancia a ello. Lo fui conociendo un poco más. ¿Qué puedo decir sobre él? Tenía definitivamente toda mi atención. Me encantaba hablar con él y salir con él, siempre me la pasaba… demasiado bien. Me gusta(ba)… muchísimo, muchísimo. Sonaré como una adolescente que cree estúpidamente en los clichés, pero lo que más me encantaba eran las mañanas, y tomar café con él mientras platicábamos de cualquier cosa. Soy una hopeless romantic en el fondo. How could I not fall in love with him? No podía pensar en una sola cosa que no me gustara de él, tanto físicamente como en cuanto a su personalidad. Ya sé, vaya idealización. Lo fui involucrando en mis cosas, en mi vida, lo fui presentando a algunas de mis amigas. Cuando alguien te gusta, no puedes esperar el momento por presentarle a todas las demás personas importantes en tu vida, ¿no es así?

No podía haber estado más increíblemente contenta. Lo conocí de una forma terrible, pero al mismo tiempo siento como si me hubiera caído de “anillo al dedo”. Finalmente, ¿de qué me servía estar pensando en el pasado y cómo lo conocí?, lo importante era este momento, cómo me estaba sintiendo con respecto a él, la tranquilidad que me inspiraba. Después de todo, nadie planea cómo vamos a conocer a alguien . Estaba en un momento de mi vida que por fin me sentía increíblemente feliz, por mí misma, por cómo había logrado organizar todo en mi cabeza. Y por él. Claro, una persona es un factor importante para estar feliz, no el factor determinante ni más importante (porque ese somos nosotros mismos), pero es importante.

En fin. Hace algunas semanas habló conmigo. Me preguntó si me sentía lista para una relación. Nunca tuve duda. Pensaba en que la forma en que nos conocimos no fue la mejor de todas, ¿pero eso qué importa? Claro que sí estaba lista, yo no tenía nada que me “detuviera” o me hiciera pensar. Me dio un pequeño speech. Me dijo que sabía que ya teníamos mucho saliendo, pero que se estaba tomando su tiempo conmigo porque “quería hacer las cosas bien”, porque quería “conquistarme” (sí, uso esa palabra). Me dio una explicación general de cómo pasaron unas cosas con su ex al inicio, y que por eso “conmigo quería hacer todo bien”. ME dijo que prácticamente ya me veía como su novia, y que ya sentía que todo eso era una relación, que básicamente solo faltaba la etiqueta. Me dijo que en ese momento no me iba a preguntar (que fuera su novia) porque estábamos en un bar, y quería que eso fuera en un momento “cool”. La verdad le creí absolutamente todo. Estaba demasiado emocionada, impaciente.

Pero pasaron las semanas y no pasaba nada. Me empecé a sentir un poco rara. ¿Qué estaba esperando? Así que hace dos semanas decidí sacar el tema. La verdad, para nada el el mundo me esperaba esa respuesta.

-¿En este momento de tu vida quieres/buscas una relación?

Me respondió que no sabía. Wow. ¿Y todo lo que me había dicho? Prácticamente me dijo que sí íbamos a ser novios, lo había visto demasiado seguro, y ahora me decía que no sabía. ¿Qué cambió? Quizá estaba ebrio cuando me dijo eso, quizá me lo dijo… porque pensó que eso era lo que yo quería escuchar. Y sí, efectivamente era lo que quería escuchar. Me explicó que no tenía tiempo para una relación, que tenía demasiado trabajo. Yo sé, esa es la excusa general que todos usan cuando no saben qué inventar.

Podría seguir escribiendo esto muchísimo más, sobre eso último que me dijo… pero siento que no acabaría.

Le dije que pensara eso. Las siguientes dos semanas me fui de vacaciones. Estaba muy molesta, ¡enojada!. Me parecieron eternas, moría de ganas de hablar con él, y verlo… En fin. Regresé apenas el sábado pasado. Ese día lo quería ver, pero efectivamente estaba ocupado, trabajando. Quedamos en vernos el domingo, ayer. ¿Qué puedo decir? Estaba súper enojada, pero también tenía muchas ganas de verlo… claro que lo extrañé. Nos vimos el domingo, fuimos a cenar y todo. Hasta al final de la noche hablamos. Le pregunté qué había pensado en las dos semanas anteriores. Pero solo me dijo lo mismo: que no tenía tiempo para una relación.

Claro que es una excusa. Tiene parte de razón, sí, yo sé, realmente está ocupado. Pero también es una forma de defensa de algo más en el fondo. Tengo una idea sobre qué, pero no la quiero escribir. Cuando realmente quieres a alguien, siempre hay tiempo, y no hay dudas. Si realmente te gusta una persona, las circunstancias no importan, ni el contexto, ni la falta de tiempo… ni la distancia (¿No, M?), solo puedes pensar en que no puedes dejar ir a esa persona, y que ya verás después cómo le haces. (Me siento una persona terrible por decir esto pero… él tuvo una relación a distancia, por cinco años o algo así. ¿No es eso muchísimo más difícil que una relación normal… en la que únicamente la “dificultad” es que él tiene mucho trabajo y “poco tiempo”? -como el resto de todas las personas-) El problema ya no es la circunstancia, it’s me. (Wow, no puedo creer que acabo de comparar esas dos situaciones, ya sé, está terrible).

Y, finalmente, no se trata de tener todo el tiempo del mundo para ponerle atención a esa persona en una relación, se trata del tiempo de calidad. Yo no buscaría verlo 24/7, porque  no es lo ideal ni es saludable. Así como él tiene sus actividades, yo tengo las mías. Se trata sobre pasar tiempo de calidad, no sobre la cantidad de tiempo que inviertes en alguien. Puedes poner el 100% de empeño en una relación, y ello no tiene que ver con el tiempo.

Así que este es mi cierre. Quedamos en hablar después. Hoy estuve sin poder soportar la ansiedad. Moría de ganas de ya hablar con él y verlo, pero ¿cuál es el punto? Cuando lo vuelva a ver, será la misma explicación. El no cambiará su punto de vista.

Y yo no estoy para rogarle a nadie. Nadie está para eso, ni nadie lo merece. Nadie en el mundo merece a alguien que tiene que pensar si quiere algo contigo, o que lo duda.

No tengo palabras para decir lo triste que he estado el día de hoy. Estaba demasiado emocionada con él, de verdad quería algo, de verdad pensé que iba a pasar… No solo me gusta, creo que tengo más sentimientos que, con un solo “me gusta” no es suficiente. ¿qué más puedo decir?  Mis amigos y amigas no dejan de decirme que no esté triste, que finalmente soy una persona muy inteligente y súper bonita, ¿quién no quisiera estar conmigo? Pero claro, eso siempre dicen los amigos…

Supongo que ya nunca volveré a escribir de él. Al menos aquí… No puedo. Hay muchísimas cosas más que pasaron por mi cabeza, pero jamás terminaría de escribir. Creo que lo que me hizo sentir así es que no me esperaba nada de esto, no esperaba esto de él, lo veía muy bueno e incapaz de dar excusas de ese tipo.

Creo que simplemente no fui suficiente, para él, o eso me hizo sentir. Like I’m not worth the time he has to invest. Not that important.

Ya sé, yo no tengo la culpa, supongo. Lo tengo presente, pero así me hizo sentir. La situación aquí es la inseguridad de esta persona y la falta de organización de determinados conflictos internos…

Pero bueno, nunca es el final. 

-E