Nadie es perfecto

“Nadie es perfecto. Cualquier intento de ser perfecto es por naturaleza un signo de imperfección.”

Peleábamos contra nuestros defectos. Pero aquello solo hacía que creciera dentro de nosotros un sentimiento de vergüenza y culpabilidad.

Solo cuando se llegaba a una verdadera aceptación de aquellos inevitables defectos, crecía en nuestro interior una amabilidad, aceptación y comprensión. Con nosotros mismos, con el mundo a nuestro alrededor…

 

-B

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Y qué es lo que realmente es?

¿Qué otra absurda falsa justificación podía decir(me) para no enfrentar lo que realmente es?

Después de todo, estábamos en una sociedad donde hay que aparentar que todo va como debe de ser.

Un pensamiento etéreo, inmensurable, subjetivo. Pero quizá, solo quizá, algún día comprendido.

 

B

No tiene que ver con el Otro, tiene que ver contigo

“A lot of times we are angry at other people for not doing what we should done for ourselves”.

Lo que pensamos de otros jamás tendrá que ver con el Otro en sí, siempre tiene que ver con nosotros mismos. Pensamientos que reflejamos. Que no vemos en nosotros mismos, que no estamos preparados para ver(nos). ¿De dónde sale esa intolerancia hacia alguien más, esa molestia?

Quizá sea la falta de aceptación de aquellos actos en nuestro pasado, la falta de comprensión del por qué haber actuado como actuamos que reflejamos en las acciones de otras personas. Quizá falta llegar a un acuerdo, con nuestro pasado, con nosotros mismos, con todos quienes nos rodean.

No eres tú quién me molesta. Soy yo. Soy mis inseguridades, mis miedos, mis tristezas. Me imperfección humana.

Dime, ¿por qué esa persona te molesta? ¿Qué hay en esa persona que hay dentro de ti de igual modo?

-B

Los opuestos no se atraen

Los opuestos no se atraen; los opuestos chocan.

Hemos romantizado el sufrimiento, las diferencias, la tolerancia en las relaciones complicadas. No, no, no. Los opuestos no se atraen. Quizá físicamente, pero sin duda no emocionalmente, no a un punto en que trascienda. Los opuestos no se atraen; los opuestos chocan. Hay que coincidir más que en valores y creencias para una adecuada relación.

No romantizes tu relación, no la justifiques.

No idealices…

-B

El síntoma de este siglo ¿Y la felicidad?

Freud y  Lacan decían que un síntoma es una forma de enfermar que tiene que ver con la expresión simbólica de un conflicto y también con una manera de gozar.

Claro, en tiempos de Freud un síntoma se daba debido a un conflicto entre fuerzas intrapsíquicas. Hoy sabemos que aquella idea se encuentra incompleta, aunque tiene algo de sentido en el contexto de Freud y de ese siglo. ¿Hoy? Hoy tiene que ver con el aspecto relacional, no hay duda alguna sobre ello.  Gustavo Dessals menciona que el síntoma de este siglo tiene que ver con el autismo y la promoción exacerbada del individualismo que se apoya en el derecho a gozar.

Inmersos en sociedades que promueven el consumismo como si fuese una religión, crecemos con un pensamiento alienado sobre lo que supone la felicidad. Lo vemos como un imperativo, un falso imperativo que debemos y necesitamos vivir. Vivir dentro de un continuo goce inmediato.

Aprendemos que necesitamos seguir ese ritmo que la sociedad ordena. Necesitamos ser felices y promoverlo, demostrarlo. Y el error no es ese en esencia, sino lo que la sociedad entiende por felicidad. Se vive en la actualidad bajo la creencia de que debemos de vivir en un continuo estado de goce, de éxtasis si así lo prefieres.  Tenemos que llegar a ese punto clímax de felicidad.

Y, ¿quién definió aquella felicidad? No importa.

¿Cuál es el síntoma de esta sociedad? La eterna insatisfacción. El pensamiento alienado sobre la felicidad, sobre el imperativo del continuo goce.

¿No sería la felicidad el estado de equilibrio y no el continuo goce que la sociedad demanda hoy en día? Quizá, solo quizá, la felicidad sea el estado adaptativo de sobrellevar  los obstáculos de nuestra vida. De vivir en comprensión y asimilación de que las emociones negativas tiene una función y no se debe reprimir. Quizá, solo quizá, la felicidad sea el estado de regulación mental ante los distintos estados y situaciones que se nos presenten. Volver a nosotros mismos, esa capacidad.

 

Es el tormento de la felicidad que se ha vuelto obligatoria, en lugar de deseable.

¿En qué has pensado al leer esto?

-B

O bien, expectativas

“Frecuentemente los problemas relacionales son producto de la identificación inconsciente con el ánima o de la proyección del ánima en la pareja, lo que genera un sentimiento de desilusión respecto de la persona real.”

 

-Jung

Intenta aprobarte

“Te haz criticado por años y no ha funcionado. Intenta aprobarte y mira qué pasa”.

¿Quién te enseño que tenías la culpa, quién te enseñó a hacerte sentir culpable de algo que no estaba al alcance de tus manos. Te enfocaste tanto en lo malo que jamás viste todo lo bueno, todo lo increíblemente bueno.

Sonríe.

 

-B

Es el momento de la travesía

“Llega un momento en que es necesario abandonar las ropas usadas que ya tienen la forma de nuestro cuerpo y olvidar los caminos que nos llevan siempre a los mismos lugares. Es el momento de la travesía. Y, si no osamos emprenderla, nos habremos quedado siempre al margen de nosotros mismos”.

-Pessoa