Microrrelato: con historias en la piel

Había algo ahí que te hacía pensar que lo que estaba a simple vista simplemente no podía ser todo. Era algo en la forma en que veía su mundo, su alrededor, hasta sus propias manos; que te dejaba profundamente pensando.

Era una ligereza sutil y vaga, pero jamás se podía ignorar por completo. Era algo más complejo, se metía hasta en la piel, una sensación que no te permitía dejarlo pasar desapercibido.

Caminaba con aparente seguridad, con soltura y hasta una pizca de ambición. Pero siempre y cuando te distrajeras un poco y le observaras de reojo, se vislumbraba casi claramente esa superficialidad en todo su espectáculo y esa forma característica de ser. Aquella forma de caminar que solo trataba de tapar algo más profundo, una inseguridad casi asimilada.

Y como todas las personas que dicen aceptar sus inseguridades, también tendía a transformarlas en risas y humor ligero. Casi real. Casi lograba hasta creerlo. Casi. Con esas historias que llevaba en la piel y que le habían servido como escudos y vendas, para tapar todo el mal que algún día fue. Para transformarlo y ahora verlo como un recuerdo lejano, un recuerdo, que sin darse cuente, se distinguía a ratos.

Y como pocas personas que sienten de verdad, le era más fácil aplacarlo un poco, ignorarlo incluso y sentir que sentía como el resto… dejando salir a ratos una genuina emoción a lo que no cualquiera le encontraría el mismo sentido.

-Blueberry

Anuncios

Nadie ama amándose a uno mismo primero

Hace tiempo que la edad y las creencias me enseñaron que, para amar, hay que amarnos a nosotros mismos primero. Sonaba lógico, todos lo decían y para ser sincera, parecía tener sentido, ¿no?

Pero, con el paso de los años, aquella idea quedó tan superficial como simplista. Sí, sonaba poético, romántico, motivador… e increíblemente reduccionista, perfectamente característico de una sociedad que tiende a la satisfacción inmediata narcisista e individualizada. 

¿Cómo es posible aprender el amor en soledad? Simple: no es posible. 

Hace tiempo ya se hablaba de las repercusiones del “apego”, de lo peligroso que es la dependencia y que por ello teníamos que ser independientes y libres, desapegarnos y vivir sin ataduras. Para ello, debíamos de regresar a nosotros mismos, y aprender. amarnos a nosotros mismos en total soledad.Creemos intensamente que tenemos que amarnos a nosotros mismos, tenemos que tener un autoestima elevado y un gran sentido de autonomía e independencia para así, solo así, poder amar a otra persona.

Pero olvidamos que nuestra primera experiencia de amor, de todos nosotros, se forma en compañía. Siempre. Exactamente igual al sentido de autonomía y autoestima que solo se puede dar en el contexto de una relación.

El primer vínculo emocional y de amor de todos los seres humanos, es nuestra madre o padre (o el cuidador principal). Solo a través de esa conexión y ese vínculo íntimo y emocional, generamos un concepto de validez de nosotros mismos, o bien, autoestima. (“Si recibo amor y protección de mi figura materna, es porque soy una persona ‘digna’ de afecto” “Si yo no recibo amor de mi cuidador principal, es porque no valgo lo suficiente para recibir afecto”).

En la medida en que recibimos afecto y protección de una figura durante los primeros años de vida, nuestro sentido de valía, o autoestima, se va conformando. Cuando hay un sentido de autoestima, el amor propio se da como condición inmediata. 

No se trata de “aprender a amarme a mí mismo primero para amar a otra persona”, porque para amarme a mí mismo necesito la experiencia previa de “saber estar” junto con alguien más. Aquello no será algo que se construya en soledad y por sí misma. Al final… hasta la terapia psicológica se da en el contexto de una relación terapéutica, ¿no?

Así, entre mayor seguridad sintamos con alguien, entre mayor la certeza de que hay alguien para nosotros, para esos momentos tanto positivos como negativos; más nos podemos alejar para ser independientes. Al final del día, si algo sale mal, está la certeza de que habrá alguien ahí para sostenernos.

Al final, la sociedad infunde un miedo e incluso un estigma a la dependencia de otras personas, sin mencionar que la “dependencia Sana“* es necesaria, un apego seguro. Entre más cercanos y en sintonía nos sentimos con alguien, entre más seguros nos sentimos en un vínculo; más independientes somos y más nos podemos separar de alguien para poder ser nosotros mismos.

Al final el tiempo, las experiencias, lecturas y personas me enseñaron que, no estamos aquí para estar solos. Estamos aquí para ir en compañía porque solo así, llegamos más lejos.

Síganme en mis páginas en Facebook e Instagram!!!

-Blueberry

Está bien no estar bien

Olvidamos que somos vulnerables, y eso está bien.

 
Somos seres humanos, y con ello viene cierto grado de vulnerabilidad. 

Sí, soy creyente de que siempre debemos encontrar la forma adecuada de superar las situaciones adversas: siempre habrá algo más, siempre habrá más formas, más pensamientos, más visiones.

Pero a veces, la realidad nos obliga a reconocer que no siempre podemos tolerar tanto en tan poco tiempo. Necesitamos un descanso, cerrar los ojos, respirar y aceptar que está bien no estar bien todo el tiempo. Reconocer que somos seres humanos, y con ello, viene la vulnerabilidad. Está bien reconocer que no siempre es fácil, que la realidad a veces duele y fatiga, fatiga mucho. Está bien reconocer que parece que el túnel pareciera no tener fin. Está bien reconocer la sensación de estar parado, sin ver la salida. Es de humanos reconocer ese dolor y la dificultad que podamos estar pasando, saber sentirlo y expresarlo.

Habrá cicatrices siempre. Y no hay nadie exento de ello. Algunas dolerán más que otras, algunas quizá se borraran con el paso del tiempo, otras permanecerán, sin dolor, pero como memoria. Las heridas no desaparecen al ignorarlas, sino al reconocerlas y cuidarse uno mismo, cuidarse en compañía. 

Está bien reconocer esas heridas, el dolor y la dificultad. Porque solo así podremos seguir adelante, y afrontar lo que sea que venga. Porque tengo la sospecha, que no hay nada en el universo que no podamos sobrepasar, por más doloroso e intenso que sea.

Está bien no estar bien todo el tiempo.





Síganme en mis páginas en Facebook e Instagram!!!

Confundimos la autoestima con demasiadas cosas

Quien se esfuerza en demostrar el valor propio activamente en los otros, busca en la validación y reconocimiento externo, aquello que internamente no ha sido capaz de aceptar o reconocer. No hay necesidades de demostrar quien conoce su valor propio. Lo demás son máscaras.

Confundimos demasiadas cosas con una autoestima elevada. Creemos que el proclamarnos infinitamente felices, y mostrarnos eufóricos y sonrientes, significa directamente una gran confianza y seguridad. Creemos como seguros a quienes afirman continuamente sus cualidades, explícita y activamente, en el mundo, asegurando lo que consideran que son, buenos, increíbles, exitosos…

No, no, no.

Quizá, solo quizá, se trate de alguna máscara más. Una máscara que intenta demostrar tan intensamente algo que en fondo es difuso o casi nulo. Una forma barata de convencimiento del Otro sobre el valor propio.

Con el paso del tiempo, vemos sonrisas vacías y ruidosas, envidiándolas e incluso tratando de adoptarlas. Con el tiempo, escuchamos risas escandalosas, con gestos exagerados, tratando de darle veracidad al rol que no es más que una apariencia. Una forma de convencimiento…

Con el paso del tiempo, nos damos cuenta que, quien realmente está en paz consigo mismo, jamás tratará de exhibir a los otros sus cualidades. La seguridad no es bulliciosa ni exuberante, será más el estado interno de satisfacción, que no necesita ser validado por alguien más.

 

Síganme en mis nuevas páginas en Facebook e Instagram

-Blueberry

Blueberry quote blue

El cambio viene del proceso interno

Decidir cambiar es una cosa. Quizá es el primer paso, pero el primer paso de un montón más.

Un cambio involucra el rompimiento de un patrón de comportamiento y pensamiento, el cual jamás es fácil. Involucra vernos a nosotros mismos, muy adentro, y ver aquellas partes que tratamos de ocultar. Un cambio no siempre es un proceso fácil, involucra compromiso, tiempo, e incluso dolor. Un dolor que siempre valdrá la pena.

Finalizar por completo una etapa e iniciar una nueva. Y eso, por más fácil y bonito que se escuche, no siempre es fácil es fácil.

(Síganme en mis nuevas páginas en Facebook e Instagram, donde estaré subiendo frases cortas!)

Blueberry

Divagando: Estás fragmentado

Estas completó. Lo sé. Todos lo estamos. Pero ello no lo es todo ni el final de esta historia.

Pasó el tiempo, y aquel contexto en el cual estabas dentro te llevó a separar, casi sin advertirlo, fragmentos de todo lo que te conformaba. Sin darte cuenta, aprendiste a mostrar fragmentos de ti, aquellos más favorables, admirables y positivos; fragmentos quiméricos que buscaban despertar una pseudoadmiración en los otros. Una imagen de ti que sugería mostrar una vida impecable, ficticia.

Una perfección que jamás existió. Un deseo infinito de conformarte solo de aquellos fragmentos, de mostrar una felicidad distorsionada y utópica, que tarde o temprano, no logrará inmovilizar el resto de aquellos fragmentos que jamás se pudieron negar.

Ocultaste el resto de la imagen, el resto de los fragmentos que no pudiste aceptar de ti mismo, el resto de los fragmentos que sentiste debiste enterrar. Ocultaste aquello que consideraste te hacía imperfecto, la culpa que esto generaba. Ocultaste el abatimiento que aveces llegaba, el vacío y la necesidad desesperada por llenar algo que nadie más tenía por qué llenar. Ocultaste el afecto negativo, el afecto negativo que aquella sociedad escindida te mostró estaba mal en ti.

Aprendiste a mostrar ciertos fragmentos en ciertas situaciones, con determinadas personas. Sí, estas completo, pero también estas fragmentado.

Debatido entre el deseo de mostrar una vida pseudoperfecta, y el conflicto interno ante la imposibilidad de una integración de tu Yo real.

No estamos aquí para ser perfectos, estamos aquí para ser reales.

No tienes por qué ser perfecto, no tienes por qué hacer ver en los demás que todo está bien, no tienes por qué incitar a que los demás crean esa supuesta superioridad y vida utópica.  Una exigencia hacia uno mismo que jamás tendrá fin. Una exigencia, donde el único afectado eres tú, porque las exigencias jamás se saciarán.

Venimos aquí para sentir, y ser reales, con todas las implicaciones que ello conlleva.

(Síganme en mis nuevas páginas en Facebook e Instagram, donde estaré subiendo frases cortas!)

 

-Blueberry

3F31BEA0-42C1-490A-8A33-4A07AB79080C

 

 

¿Te enfocas solo en encontrar soluciones?

El objetivo último no es siquiera afrontar todas las adversidades y el mundo que nos rodea, sino afrontar nuestra propia percepción, entender las atribuciones y significados que le damos a nuestra realidad.

-Blueberry

Creo que somos más complicados que todo ello. No es siquiera solamente encontrar soluciones y acciones adecuadas a los problemas o dificultades que nos rodean, para poder llegar a una meta específica: la felicidad, la paz interna, la tranquilidad infinita, o llámale cómo desees. Va más allá, es más complejo y siempre, siempre, tiene que ver con uno mismo.

¿Qué le hace a esas situaciones un problema para nosotros, o una dificultad? ¿Por qué para ti una situación es complicada o dolorosa y por qué para alguien más no lo es? Nunca, nunca, nunca es la situación en sí; sino el simbolismo que cada uno le otorga. No vamos a afrontarlo y revolverlo como acción específica y resolución de problema y ya. Vamos a pensar qué de nosotros mismos nos hizo verlo de esa forma. Qué significado tiene la percepción y atribución del evento que hemos creado.

¿Qué significado le doy a MI propia percepción de la situación? ¿Por qué percibimos lo que vivimos como lo hacemos?

(Síganme en mis nuevas páginas en Facebook e Instagram, donde estaré subiendo frases cortas!)

Blueberry

No se puede desatar un nudo

“No se puede desatar un nudo, sin saber de qué está hecho”.

-Aristóteles

No, no creo en el “borrón y cuenta nueva”, ni en el “pasar de página”, cuando no se ha comprendido por completo la situación. Creo en la comprensión y asimilación, por más duro que aveces resulte.

No, no creo que, el pasar de largo sin mirar directamente la situación, por más motivación y disposición que haya; hará que éste permanezca en el pasado y se esfume al pasar del tiempo. Ignorarlo positivamente solo hará que regrese, de otra forma, en otra persona u objeto, ponle el nombre que desees; pero regresará cuando menos lo esperes.

-Blueberry

(Síganme en mis nuevas páginas en Facebook e Instagram, donde estaré subiendo frases cortas!)