Los otros

Quizá las personas no sean lo que creemos que son realmente,

quizá sean la mera idea que hemos hecho de ellos,

lo que hemos querido ver, y lo que hemos querido ocultar,

nuestros deseos o nuestros miedos,

y quizá, solo quizá, la dificultad radica entre el golpe de realidad y la construcción interna que hemos creado a lo largo de los días y años.

Quizá algún día podamos mediarla y acordarla…

-Blueberry

Microrelato: Nadie viene en blanco

Era más fácil andar por la superficialidad, donde la negación de la realidad promete un toque de tranquilidad y otro de paz. Anhelaba un amor sincero y puro, como cualquiera que había leído en cientos de libros y cuyos finales suceden exactamente como en la imaginación. Libros, donde la intención era amortiguar, idealizar… prometer, jamás profundizar ni ver la realidad.

Quizá, años faltaban para ver más allá, para entender. Había sinceridad, no obstante, parecía aún perseguir idealización y amores románticos infantiloides con intentos de reciprocidad, que más bien se caracterizaban por su función de ser una extensión narcisista, satisfaciendo solo su Yo. Quizá aún no era siquiera consciente de ello. No, aún no lo veía.

Fantaseaba con una mirada transparente, que hiciera encajara todo con naturalidad. Como si el amor fuera algo simple, como si bastara y viviera de las coincidencias de la vida. Y como muchos, su búsqueda se dirigía a alguien en el mismo camino y dirección.

Aquella búsqueda omitía el hecho de que cada uno lleva en la piel una historia diferente, que cada persona carga siempre fantasmas. Fantasmas que no se refieren a problemas que atormentan, sino experiencias, vivencias y pensamientos previos que ningún ser humano puede evitar. Nadie vive sin fantasmas, y el problema era ese, ni siquiera poder reconocerlos y vivir en una negación infantil.

Y de eso se trataba las relaciones maduras y profundas que tanto decía anhelar: ver que cada participante siempre traerá consigo fantasmas, imaginación y diálogos internalizados previos, donde el objetivo es verlos, coordinarlos y mediarlos; construirlos con sus respectivas bases individuales ya establecidas.

Ver que cada uno trae consigo un montón de memorias que motivarán ciertas acciones, y que nadie vendrá en blanco, sin peso. No habrá más que coordinar y construir.

Nadie viene sin la compañía de sus sombras, perspectivas e idiosincracias para entender la realidad y defenderse contra lo que sea que despierte ansiedad y preocupación. Y quizá su tarea ahora era intentar observar y observarse.

-Blueberry

Saber no es comprender

“Sabes tanto de mí y no me comprendes. Saber no es comprender, podríamos saberlo todo y no comprender nada”.

Sabemos lo que vemos desde el exterior, sabemos lo que la otra persona quiere que conozcamos de el o ella. Es fácil ver todo lo superficial, el resultado de un sin fin de pensamientos y sensaciones, las cuales nunca podremos ver desde la distancia.

Evaluamos eso externo, olvidando pensar que pudiesen existir un sin fin de motivos para tal acción, dolor, desesperación o incluso idealización.

Lo que vemos generalmente no se acerca a la vivencia real del otro, a sus motivaciones internas, a todo aquello que mueve su comportamiento. Saber no es comprenderlo…

Vamos a mirarnos

Vamos a aprender a ver lo que aún no podemos ver,

A comenzar a cuestionar nuestra propia perspectiva y reconocer que siempre hay más y hay diferente, aceptar que las respuestas no siempre están dentro de nosotros.

Vamos a cambiar las miradas y resignificar las historias que nos sostienen.

No vamos a mirarnos de nuevo, vamos a mirarnos una vez más…

B

Quizá

Quizá en otros sueños todo sea diferente. Quizá los diálogos salgan como los anticipamos y los abrazos se acomoden naturalmente.

Quizá en otros sueños no tengamos porqué defendernos contra la amargura. Quizá en otro tiempo no nos defendamos con fantasmas que parezcan no desaparecer.

Quizá en otros sueños solo nos quede ser…

Divagando: No conquistes idiosincrasias

Odiaba leer ese tipo de líneas en donde el objetivo es explicar cómo deberías vivir, el método mágico para ser feliz, valiente y el supuesto sentido la vida. Como si el desorden mental fuera el mismo en todas las personas y como si todos nos encontráramos con las mismas dificultades y oportunidades, con las mismas preguntas y fantasías.

Líneas y páginas donde aquella persona que jamás te conoció intentara indicarte la forma de ser y sentir.

Pseudointentos de conquistar una idiosincrasia no comprendida cuyo único fin sería engrandecer y cuasi validar a quien escribe…

Jamás creí que frases positivistas y motivadoras generaran un cambio en alguien. El objetivo siempre será generar reflexión y preguntas sobre el propio caos en el interior del lector… de ahí seguirá algún cambio, que cada uno llegue a su propia respuesta…

-Blueberry