Hay una historia

“Hay una historia detrás de cada persona. Hay una razón por la que son lo que son. No es tan solo porque ellos lo quieren. Algo en el pasado los ha hecho así, y algunas veces es imposible cambiarlos”.

Dejar ir es una trampa

Dejar ir, seguir hacia adelante, sin reparar, sin asumir, sin elaborar ni comprender es una trampa.

Una trampa que supone sacrificar nuestra coherencia interna y apartarnos de la realidad de la consciencia en un desesperado esfuerzo de reparación maníaca. El dolor no desaparecerá solo por optar ignorarlo.

Existe la opción de enfrentarlo.

El tiempo no perdona

El tiempo no perdona. Avanza. Nada lo detiene. Pero ello poco o nada tiene que ver con la posibilidad de reorganizar nuestro sentir, nuestra historia de vida, lo vivido… lo callado…

La posibilidad no desaparece.

B

Microrrato: Un suspiro

Un suspiro irrelevante. No significaba nada más que una mecánica exhalación. No, no como esos suspiros profundos cuando la piel parece despertarse y logra revivir sueños, caricias y hasta historias. Solo un suspiro ordinario. Una mera reacción biológica.

Era fuerte reconocerlo, pero sabía que eso representaba para esa persona, mientras que para él no era de aquella forma. En el fondo de su conciencia esa figura tenía el significado de toda una novela entera.

No coincidían.

Suspiró. ¿Quien niega una mirada? ¿Quien niega el humano deseo de ser visto y sentido? No encontraba una agresión tan profunda como aquella. Cerró los ojos. Alguien que representa lo mismo que un suspiro mecánico. Ni siquiera se piensa más allá…

-B

Final

No hay inicio sin un final. No hay final sin conciencia de ello. No hay conciencia sin dolor. Y el dolor siempre acompañado de la capacidad de reflexión e integración.

-B

El dolor te cambia

No podemos creer que después de algún trauma, dolor, pérdida importante en la vida seremos la misma persona, es imposible. El dolor te cambia profundamente, te transforma, para bien o para mal.

El desafío es recuperar la compostura, comprender la herida que se generó, el fantasma con el que se tendrá que cargar a partir de lo vivido. Permanecer en el deseo de sanar y superar y avanzar a pesar de dicho dolor.

-Blueberry