El dolor te cambia

No podemos creer que después de algún trauma, dolor, pérdida importante en la vida seremos la misma persona, es imposible. El dolor te cambia profundamente, te transforma, para bien o para mal.

El desafío es recuperar la compostura, comprender la herida que se generó, el fantasma con el que se tendrá que cargar a partir de lo vivido. Permanecer en el deseo de sanar y superar y avanzar a pesar de dicho dolor.

-Blueberry

Divagando: No conquistes idiosincrasias

Odiaba leer ese tipo de líneas en donde el objetivo es explicar cómo deberías vivir, el método mágico para ser feliz, valiente y el supuesto sentido la vida. Como si el desorden mental fuera el mismo en todas las personas y como si todos nos encontráramos con las mismas dificultades y oportunidades, con las mismas preguntas y fantasías.

Líneas y páginas donde aquella persona que jamás te conoció intentara indicarte la forma de ser y sentir.

Pseudointentos de conquistar una idiosincrasia no comprendida cuyo único fin sería engrandecer y cuasi validar a quien escribe…

Jamás creí que frases positivistas y motivadoras generaran un cambio en alguien. El objetivo siempre será generar reflexión y preguntas sobre el propio caos en el interior del lector… de ahí seguirá algún cambio, que cada uno llegue a su propia respuesta…

-Blueberry

Casualidad

“Se sorprenderían de saber que ya hace mucho tiempo que la casualidad juega con ellos, una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino, que los acercaba y alejaba, que se interponía en su camino…”


-Wisława #Szymborsk

Desear no mueve la realidad

No funcionó. Fue absurdo contemplar la idea de que, pensado y soñando tanto, quizá ocurriría.

El café se acabo demasiado pronto, la piel ahora se sentía diferente, traía otros recuerdos.

Las palabras ya no sabían qué contar, estaban cansadas de lo mismo.

No, desearlo con intensa fuerza no mueve la realidad. Habrá que hacer algo más.

Las respuestas no salvan

Perdemos tiempo buscando una forma de escapar, de liberar(nos).

Las respuestas no nos salvan del pasado. Nada lo hace…

No habrá más remedio que aceptar, que reconciliarse con nuestra historia y con nosotros mismos.

Tolerar que, por más que lo imaginemos y lo suspiremos, las expectativas se mantendrán muchas veces dos pasos por delante de nuestros ojos.

Quizá podamos hacer algo, quizá no.

La historia no cambia, pero sí cómo lo entendemos y qué hacemos, o no, para no repetirlo.

Blueberry

Microrrelato: Historias a medias

La gente escribía canciones y poemas y novelas con sentimientos como aquellos. Aquellos que se desbordaban y amenazaban con quitarle el sentido y la razón a todo lo vivido. A desquebrantar los esquemas y darles un motivo diferente del cual resultaba impensable modificar tan simplemente.

Los ojos pesaban y las sonrisas se borraban a ratos. Las letras fluían y el sentido parecía ordenarse, aunque fuera en la imaginación. Había pensamientos sin desenredar, volaban por no encontrar un final…

Sentimientos que se habían camuflajeado con cientos de explicaciones y justificaciones que, si no se prestaba suficiente atención, tenían sentido. Pero no podía ser así. Vaguedad que funcionaba para burlar la realidad y la vivencia. No se sentía así. Había más.

Y ahora entendía que, nunca fue como creía haberlo vivido. Que la historia se entendía siempre dependiendo cómo y desde dónde se leía. Había sido una pseudo-asimilación y contención de algo que había decidido tolerar tiempo atrás… pero la historia ahora tenía más caras, era más compleja.

Había errores que parecían casualidad. Casualidades como intento de explicación de lo que no hace sentido en el interior… una negación del otro lado de la historia y la vivencia fuera de uno mismo. No existe la casualidad.

Quizá no habría final. O quizá el final era aceptar la pérdida de la espera de comprender todo y vivir con el hecho de que solo podremos ver nuestro lado de la historia, sin negar las otras caras, aún cuando éstas sean desconocidas. Aceptar vivir sin conocer el otro lado de las historias y el por qué de su conclusión.

-Blueberry

Somos historias en proceso

Al final, somos las historias que somos capaces de narrar sobre nosotros mismos, sobre lo que hemos vivido y lo que nos ha tocado enfrentar. Sobre lo que han hecho de nosotros y hemos, o no, aceptado. Somos el resultado de la forma en que hemos llegado a entender nuestras vivencias subjetivas.

-Blueberry