Divagando: Sobre soledad y “normalidad”

“Mi soledad no depende de la presencia o ausencia de gente… odio a quien roba mi soledad sin, a cambio, ofrecerme verdadera compañía.”

¿Por qué ven la soledad como un proceso lamentable, pero necesario, que se debe llevar para acercarse y entenderse a uno mismo, para resolver ciertos conflictos internos, y “cerrar ciclos”? La soledad como tal no existe, solo el sentimiento de soledad.

La soledad, a mi parecer, no tiene nada qué ver con la compañía o ausencia de alguien más. La soledad es un estado interno, resultado de una serie de procesos del desarrollo, que conformará parte de nuestro Self. Resultado también de introyecciones efectuadas de modo inconsciente e integraciones óptimas o, en su mayoría, no óptimas. ¿Algo así? Ando pensando en psicoanálisis….

Para el psicoanálisis, la soledad se da ante la angustia de una separación, y pérdida de un objeto (alguien amado). No es ante la ausencia de alguien, es ante su pérdida.

Creo que es un tema que ha llamado mi atención, alguien hizo un comentario al respecto… ¿Será necesario vivir determinado tiempo en “soledad” para poder encontrarse a uno mismo y llegar a reflexionar? Son temas increíblemente diferentes y que no necesariamente uno tiene que ver con el otro.

Analizando un poco más el término, me puse a leer un poco más sobre qué consiste, y cómo se va conformando un estado de soledad. Me enfoqué desde la perspectiva psicoanalítica, específicamente de Melanie Klein. Como es demasiado amplio el tema, generalizaré.

Durante los primeros años de vida, el niño desarrollará una relación con el objeto de amor (madre). El hecho de que se lleve a cabo una relación satisfactoria con la madre (no únicamente mediante la satisfacción de sus necesidades fisiológicas:comida) implicará un estrecho contacto entre el inconsciente de la madre y del niño. Esta relación constituye el principio de la más plena experiencia de ser comprendido.

Así en la vida adulta buscaremos comunicarnos y expresar nuestros sentimientos y pensamientos a alguien, con el deseo (insatisfecho e inconsciente) de que nos comprendan sin palabras (como sucedió con la madre). Dicho anhelo contribuye al sentimiento de soledad y deriva de la vivencia depresiva de haber sufrido una pérdida irreparable. (Como lo que escribí en la entrada sobre Depresión)

Así bien, Klein hablará sobre la soledad como estado interno por la insatisfacción de no ser comprendido (y no únicamente mediante el habla, sino sobre un estado no-verbal).

El anhelo de comprenderse a sí mismo se encuentra también ligado a la necesidad de ser comprendido por el objeto bueno internalizado (El objeto de nuestro deseo, quizá, en la vida adulta).

Según Klein, la soledad también surge (ya en la vida adulta) como un problema de integración. La soledad puede nacer de la convicción de que no se pertenece a ninguna persona, o grupo. Claro que hay un significado mucho más profundo. Se vive con la sensación de que no se dispone de ciertos componentes de sí mismo. La sensación de que uno no se pertenece a sí mismo, ni por lo tanto a nadie más.

Hay más, es toda una teoría que difícilmente comprendo el aspecto general. Yo creo que somos capaces de llegar a un punto en el que, si nos aceptamos a nosotros mismos, si tenemos bien determinado quién somos, ¿por qué vamos a tener la necesidad (en una medida muy grande) de ser comprendidos si sabemos quienes somos y que todo lo que pasa por nuestra cabeza está bien?). Siempre habrá necesidad de comprensión, es un aspecto básico. Pero la medida en que se de dicha necesidad es lo importante y lo que hará la determinante.

El término “soledad” utilizado sin la explicación psicoanalítica,  en el aspecto cotidiano, es diferente.  Quizá se refiere a la capacidad de saber estar solo en un momento determinado, de no depender siempre de alguien más. Es bueno estar solo, saber estarlo y sentirse bien al respecto. Sentirse solo es otro aspecto. Y tampoco está mal, son aspectos normales de la vida. Lo importante es aprender a sobrellevarlos.

Alguien importante me preguntó si necesitaba un tiempo para… estar sola y conocerme a mí misma “sola”. Creo que la presencia o ausencia de alguien es irrelevante. Es un proceso interno, finalmente. Algo así.

-B

 

 

 

¿Quién vas a ser ahora que no tienes por qué ser perfecto?

Soñaba con la perfección, con un ideal irrealizable compartido por una sociedad profundamente perturbada… pero cuando logré aceptarme con todo lo que vine al mundo, fue cuando me quise como nunca. Y era suficiente.

¿Quién vas a ser ahora que no tienes por qué ser perfecto?

-B

¿Ya te volviste tú?

¿Ya te mezclaste entre la realidad y los sueños?

¿Ya escuchaste tu fantasía en el viento?

¿Ya cambiaste tu percepción sobre tu alrededor y la volviste a construir?

¿Ya cerraste los ciclos y los deshiciste frente a ti?

¿Te has desecho y has visto tu figura en la lluvia?

¿Ya escuchaste los ecos de tu pasado inexistente?

¿Ya te pusiste un sentido?

¿Ya te has ido y te has vuelto a encontrar mil veces…?

¿Ya te volviste tú?

Divagando: No es amor, es tu deseo narcisista

Es inevitable escucharlo. Es casi normal.

No tienes que irte lejos, o a un lugar “extraño”, lo escuchamos en todos lados, en nuestras amistades, en las películas, los libros… incluso aquellos famosos personajes de los clásicos, Madame Bovary me fue uno de los ejemplos más claros (entre otra psicopatología que tenía).

Ultimamente, lo he escuchado demasiado en algunas amistades, it’s kind of sad.

No es amor, es su deseo narcisista. 

No es culpa de nadie, pero claro que la sociedad ha ayudado en gran medida a hacer crecer la fantasía de cómo deben ser las relaciones… Muchas personas se desviven por la fantasía de un constructo social inexistente. (Claro, que sus relaciones en los primeros años de vida tuvo una gran importancia en definir cómo se relacionaría en el presente).

“Quiero a alguienque siempre esté para mí, que me de mil regalos y sorpresas, que me responda rápido los mensajes, que sea super detallista conmigo… que ME haga feliz”

¿Suena familiar, han escuchado alguna vez que algún amigo o conocido piense así? Creo que yo lo escucho cada vez más… Y, ¿qué dice? Me refiero, ¿qué dice entre líneas, qué observas?  “Yo, yo, yo, yo Quieren un amor en función a sí mismos y que únicamente satisfaga SUS necesidades narcisistas.  Ahí radica uno de los problemas más importantes, claro, según mi punto de vista, que condenará una relación.

Esperan que llegue esta persona “fantástica” de la nada, que les cambie la vida y que su UNICA función sea hacerles feliz y demás. ¿Acaso la felicidad no depende de cada persona? Una relación no se trata que uno de los dos satisfaga de manera descontrolada los deseos de otro. Así no funciona esto.

Si queremos retomar el tema desde otra perspectiva un poco más completa y con base teórica, recordemos lo que dice el psicoanálisis. Nos habla éste sobre la elección de objeto, ya sea de tipo narcisista o anaclítica.

Freud hablaba de la elección de objeto narcisista (aunque se refería Freud a la tendencia del  perverso y homosexual), Lacan sería quien hablaría del mismo término desde otra perspectiva. Y Klein… ella hablaría sobre la posición esquizoparanoide y depresiva.

Queda claro que el primer objeto de amor (la madre) sería el responsable de satisfacer las necesidades fisiológicas del niño en sus primeros meses de vida. El niño aún no logra diferenciar un YO del no-YO. Resumiendo esto (porque es un tema increíblemente amplio y de por lo menos tres teorías diferentes de distintos autores), vemos cómo la relación entre sujeto-objeto (madre – hijo) se da en la forma en que el objeto satisface las necesidades del primero. Muy general.

La persona no logró saltar este etapa de forma óptima… lo que lo lleva a experimentar relaciones interpersonales de este tipo en su adultez:  Una relación de amor que tiene el objetivo de que la pareja satisfaga las necesidades propias/narcisistas. 

Suena bastante fácil y lógico. Uno podría pensar “Yo jamás buscaría una relación en base a esto”. El problema… el problema que esto es una situación inconsciente.  Ser consciente de lo inconsciente es el verdadero reto… Es el darse cuenta que jamás es fácil.

-B

Siente lo que piensas

Es fácil decir las cosas, es fácil escucharlas. ¿Llevarlas acabo? Esa es otra historia.

Tenemos que pensar lo que sentimos, y sentir lo que pensamos. ¿Será fácil hacerlo realmente?

 

¿Podrás decirme con facilidad cómo te sientes y por qué, pero, verdaderamente y con certeza?